Mi entrada hoy será forzosamente corta, ya que me están llamando para cenar, pero dejaré una consideración que yo veo extraña.
Veamos, mi hijo tiene una compañera de colegio a la que, según dice, odia cordialmente, es decir no puede ni verla.
No obstante, a eso de las ocho de la noche, ella le llama y se tiran hasta las once de la misma noche hablando.
Y yo me pregunto: ¿Odio?...,pero si hablan mas que mi mujer y yo...
No se, tal vez ambos se engañan a si mismos, aunque yo recuerdo que a mis 17 años no era tan retorcido...
O si?
jueves, 18 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario