miércoles, 3 de febrero de 2010

Cansancio

Supongo que debido a la inmunidad de saber que nadie va a leer esto, me atrevo a comentar cosas que, en otro caso, ni se me ocurriría mencionar.

El caso es que hoy he estado trabajando, y eso podría decir que es un eufemismo, porque creo que no es posible trabajar con mayor dosis de carga.

Me explico, soy enfermero en un hospital, como tantos otros/as que viven su vida a caballo entre la familia y el trabajo, solo que con una cierta salvedad, y es que nuestra carga psiquica es algo mayor.

El caso es que tras una refriega inútil entre compañeros he podido tener la muy loable sensación de trabajar como un burro de carga y, después, apreciar que no he hecho nada.

Y eso también merece otra aclaración.

Cuando trabajas con una organización establecida, puede que lo hagas en mayor o menos medida, pero siempre tienes la sensación de que tu trabajo ha estado controlado. Pero cuando tu labor se desarrolla dentro de unos márgenes entre los que cabe cualquier cosa, al acabar, cansado hasta la extenuación, no tienes consciencia de haber hecho nada, cuando en realidad te has volcado para y por todos tus compañeros.

Esta entrada, como todas las anteriores solo pretenden exponer, de forma mas o menos rara, las vicisitudes, o al menos parte de ellas, de alguien que se considera un ciudadano de a pié, y que tiene cosas que contar, aunque en realidad, solo se las cuenta a si mismo.

Y esa es la idea.

Hasta otra.

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