Si hay algo que me molesta es que me engañen.
Y en este caso es cuestión de trabajo, me ofrecieron algo, me lo confirmaron, y ahora se sacan de la manga unas condiciones draconianas que en ningún momento se me comunicaron.
Por qué las personas que se encargan de esas tareas se aprovechan de la ingenuidad o de la buena fé de otras personas?
No digo que las condiciones no existieran en un principio, pero tanto les costaba indicarlas pormenorizadamente, y asi, ver si era interesante o simplemente no asumible?
En fin, sigo viendo que no puedo llegar a ser alguien con la tranquilidad impresa en las facciones, siempre hay algún motivo que hace que esa bestia que todos llevamos dentro aparezca y devore toda una cantidad de buenos principios, de sensaciones de sosiego y de pensamientos de felicidad.
Supongo que es el signo de los tiempos, todos engañan a todos, y los pocos que vamos con la verdad y la racionalización por delante, nos vemos abocados a perder, siempre a perder, mientras que otros medran sin disimulo, y ademas se rien a tus espaldas.
Me molesta esta situeción, pero es la ley de la selva, o te comes a alguien o ese alguien te come a ti.
Que triste que yo siga pensando que la gente es buena, cuando tantas veces me han demostrado que no es asi, y que triste es que aun haya personas que van de cara, porque casi siempre se la parten.
martes, 30 de marzo de 2010
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